como que si existe la crisis de los 30
Mi casa está vacía. No he parado de decir esa frase. Al entrar puedes ver de frente un balcón luminoso y a tu derecha, una nevera, mi escritorio, un cuadro y una planta, no mucho más. Si me pongo a pensarlo un poquito porque tampoco hay que maquinarla tanto, no está vacía. La verdad, la siento vacía. Quizás no sea la casa, quizás sea yo.
Es raro y difícil seguir comenzando de cero aunque realmente no estoy comenzando de cero. Soy otra persona, me mudé a un lugar mucho más amplio donde puedo tener mi espacio creativo y mi espacio de lectura, pero como aún no está, se ve muy lejos.
La inconformidad me arropa por momentos y comenzar una nueva etapa me aprieta la mano, es una hincha pelotas. Lo peor es que siento que a los 30 ya no debería estar armando nada desde cero. Como si hubiera un manual que dice que a esta edad ya tienes todo resuelto y sólo te toca disfrutar.
Mudarme nunca me había movilizado tanto como en este momento, y es que sí, no soy la misma, estoy más sensible y tengo 30. Estoy lejísimos de tener todo cerrado. No me molesta estar lejos, pero la cabeza a veces me hace malas jugadas.
Esto se trataba de mi departamento y terminé hablando de mi crisis ¿se trataba de mi departamento? Creo que no.
Se me está haciendo muy engorroso lidiar con la idea de comenzar, EN TODO EH. El departamento, el contenido, los números que no crecen como esperaba. Y sé que no debería importarme, pero me importa porque quiero colaborar con editoriales y ser una referente de libros y escritura. No vine a mentir.
Lo contradictorio es que con YouTube no me pasa eso. Ahí sí puedo estar comenzando eternamente sin que me perturbe. Sigo a muchos youtubers desde que iniciaron y ver su camino me inspira. Dar mis primeros pasos también me inspira y me mantiene tranquila. No sé qué tiene, pero no me inquieta comenzar ahí ¿por qué no puedo aplicar esa misma paciencia al resto de mi vida? ¿por qué con mi casa vacía sí me agarra la desesperación?
Al final, la crisis de los 30 sí existe. Aunque conscientemente tenga claro que no tengo que tener todo resuelto y que la vida es un ir y venir constante, el discurso social me comió. En este momento estoy haciendo acrobacias para salir de su boca y encarar mi camino mandándolo a la mierda.
Quizás llenar la casa sea parte de eso, o quizás sea una distracción. No lo sé.
Lo que sí sé es que quiero amoblar este departamento y construir el hogar que siempre soñé, mi rinconcito de arte, mi rinconcito de lectura. Necesito un plan viable que me ayude a priorizar porque ahora mismo todo se siente urgente y nada se siente claro.
Si tenés ideas, consejos, o simplemente pasaste por algo parecido, te leo, porque aparentemente este newsletter nunca iba a ser sobre muebles, pero bueno, aquí estamos.
Con amor,
Ray.

